Vida de Oración

El Obstáculo del Pecado

El pecado es un obstáculo gigante que no permite que nuestras oraciones lleguen a Dios. En cambio, una vida de piedad, favorecen la comunicación directa con el Padre.

Conociendo a Jesús

El reconocimiento de Su humanidad

«Por medio de Su encarnación, Jesucristo vino a poseer una naturaleza física, humana, real, consistente en espíritu, alma y cuerpo, lo cual le confería una verdadera humanidad» – Emery H. Bancroft

Vida de Oración

Ahora tenemos acceso

Antes se necesitaba de un sacerdote para que interceda por nosotros, y más por nuestros pecados; ahora Cristo, nuestro Sumo Sacerdote según la orden de Melquisedec, está a la derecha del Padre intercediendo por todos aquellos que han puesto su fe en Él (He 10:21; 5:14-16; 7:1-3, 11-19).

Enfrentando la Crisis

Todo estará bien

El creyente debe enfrentar con valor y confianza las dificultades para poder salir de ellas victorioso.

Enfrentando la Crisis

Caminando en la «Tormenta de la Incredulidad»

Si lo que decimos conocer de Dios no ha sido aplicado apropiadamente en nuestra vida, entonces veremos una incongruencia entre lo que decimos y como vivimos.

Enfrentando la Crisis

Los Frutos de la Cruz y la Resurrección

La Muerte y Resurrección de Jesucristo brinda grandes frutos espirituales que dan esperanza y propósito para el hombre que llega a creer en Él de forma personal cómo su Salvador.

Enfrentando la Crisis

Ya vino, y vino para salvar

Mantengamos presente que Jesucristo ya vino por primera vez en paz para salvar, pero vendrá una segunda vez para juzgar y reinar.

Enfrentando la Crisis

Viviendo en medio de la «Fragilidad»

El hombre debe reconocer que vive en un mundo que no está bajo su control, sino que vive en la fragilidad de un futuro cambiante, donde sólo Dios tiene control soberano del hombre y su futuro.

Enfrentando la Crisis

El Cuidado del «Buen Pastor»

En tiempos de intranquilidad podemos confiar en nuestro Buen Pastor y Su maravilloso cuidado.