Salmos 119:9-16
¿Con qué limpiará el joven su camino?
Salmos 119:9-16
Salmos 119:9-16
Dentro de las varias invitaciones de Dios dadas a los hombres, existe una que transforma al hombre para alcanzar a más hombres, y ésta es la Gran Comisión.
Salmos 119:1-8
Como padre, todo varón debe cumplir la Gran Comisión en casa para que sus hijos se conviertan en discípulos de Cristo.
- ¿Cuál es el propósito de nuestra vida en la tierra? - ¿Cuál es el propósito excelso para el que existimos? - ¿Cómo puedo glorificar a Cristo?
Jesucristo, como Dios, tiene el poder para perdonar, y como Hombre, alineo Su voluntad a Su deidad.
Para que podamos orar influenciados por el poder del Espíritu, no solo debemos de nacer de nuevo, sino que también debemos vivir en comunión y obediencia con Dios. Si nuestra vida de oración no es la que debe ser, entonces el problema siempre será espiritual.
El propósito de ser Dios el Hijo el creador de todo radica en el deseo de Dios el Padre de exaltar a Jesús.
Nuestras relaciones “horizontales” afectan directamente nuestra relación “vertical” con el Señor, y viceversa; para nuestro bien o para nuestro mal.
Por Su capacidad para enseñar y por Su derecho que tiene como Dios, Jesucristo es el mejor maestro en todo aspecto que jamás existirá. (Mateo 7:24-29)