Dios se goza en la alabanza de Su pueblo, por eso somos llamados en este salmo a “batid las manos” y a aclamar a “Dios con voz de júbilo” (v. 1) por quien es Él, “porque Jehová el Altísimo es temible; Rey grande sobre toda la tierra” (v. 2).
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Todo para la Gloria para Cristo
- ¿Cuál es el propósito de nuestra vida en la tierra? - ¿Cuál es el propósito excelso para el que existimos? - ¿Cómo puedo glorificar a Cristo?
Dios es nuestro amparo y fortaleza
Así como el pueblo de Jerusalén pudo estar tranquilo dentro de la ciudad ante el ataque asirio, nuestra vida debe estar tranquila recordando también que “Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob” (v. 11).
Extendiéndolo entre Nosotros y Ellos
Poder aclarar en términos del Reino que todos tenemos la misma condición antes de escuchar del Evangelio.
Extendiendo el Evangelio
William MacDonald dice: “Cualquiera que tenga a Cristo tiene la respuesta a la más profunda necesidad del mundo. Tiene la curación a la enfermedad del pecado, la manera de escapar a los horrores eternos del infierno, y la garantía de la dicha eterna con Dios. Esto le pone bajo la solemne obligación de compartir las buenas nuevas con personas de todas las culturas.”
Mi alma tiene sed de Dios
Así como el ciervo busca agua para calmar su sed (v. 1), nuestra mejor decisión en medio de esos desiertos de la vida será buscar a Dios, quien, como en la Peña de Horeb (Éx 17:1-7), puede sacar agua de la roca para bendecirnos, y refrescar nuestro abatido corazón.
Siendo y Haciendo Discípulos que sean Luz
Yo no puedo enseñar a alguien a ser un discípulo si yo no sé lo que ser discípulo significa.
Alabanza por la liberación divina
¿Puede recordar ahora las muchas veces en las que ha visto la mano de Dios librándole de gran peligro? Porque no tomamos esos momentos para dar gracias a Dios, mientras compartimos a otros de las grandes y maravillosas proezas de nuestro poderoso Libertador (v. 9, 10 y 17).
Somos una Familia
Para poder caminar con dirección debemos tener un destino, y el propósito de la Iglesia nos ayuda como brújula acercándonos a ese destino.
El camino de los malos
Cuando esos pensamientos de envidia y los sentimientos de injusticia nos invadan, callémoslos recordando que Dios mira sus vidas y la nuestra (v. 7). No se enoje por lo que sucede ni considere hacer mal usted también, porque un día Dios pagará con gran retribución de acuerdo a los caminos que hayamos escogido (v. 8-11).