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Excelencias de La Ley de Dios

Oh cuanto amo yo tu ley!

Salmos 119:97-104 “97 ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. 98 Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, Porque siempre están conmigo. 99 Más que todos mis enseñadores he entendido, Porque tus testimonios son mi meditación. 100 Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos; 101 De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra. 102 No me aparté de tus juicios, Porque tú me enseñaste. 103 ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca. 104 De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.”

Gálatas

El Evangelio es el mensaje de Redención

Cuando Cristo nos libra de la esclavitud de ley nos brinda una condición superior, única y eterna.

Excelencias de La Ley de Dios

Permanece tu palabra en los cielos

Salmos 119:89-96

Excelencias de La Ley de Dios

Desfallece mi alma por tu salvación

Salmos 119:81-88

Gálatas

El Ayo para el Evangelio

La Ley tenía el propósito de ponernos frente a Cristo para que miremos nuestro pecado y comprendamos que necesitamos de Él para ser perdonados y salvados.

Excelencias de La Ley de Dios

Tus manos me hicieron y me formaron; hazme entender…

Salmos 119:73-80

Gálatas

La Promesa en el Evangelio

Sin la obra redentora de Cristo todos seguiríamos bajo la maldición del incumplimiento de la Ley, esto es: muerte y condenación.

Excelencias de La Ley de Dios

Enséñame a tener buen juicio y conocimiento

Salmos 119:65-72

Gálatas

La relación del Espíritu Santo y el Evangelio

Un creyente es convencido para salvación (antes de la conversión), es nacido de nuevo (durante la conversión), es transformado (después de la conversión), y guardado para la redención (desde la conversión hasta el final), todo gracias a la obra del Espíritu Santo.