Salmos 119:161-168
“… mi corazón tuvo temor de tus palabras.”
Salmos 119:161-168
Salmos 119:161-168
Salmos 119:145-152
Salmos 119:137-144
Salmos 119:129-136
Salmos 119:113-120
Salmos 119:105-112
Salmos 119:97-104 “97 ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. 98 Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, Porque siempre están conmigo. 99 Más que todos mis enseñadores he entendido, Porque tus testimonios son mi meditación. 100 Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos; 101 De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra. 102 No me aparté de tus juicios, Porque tú me enseñaste. 103 ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca. 104 De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.”
Salmos 119:89-96
Salmos 119:81-88
Salmos 119:73-80